Fran Ortiz

Manolo & Laura

Manolo & Laura

Boda en El Salvador , Albaizin y celebración en el Cortijo La Alameda.


Esta última foto representa toda la amistad, confianza y tantísimas cosas que nos unen a los cuatro.

Cuando conoces a una pareja estás abierto a todo, en ocasiones hay feeling, otras esto, una explosión de sentimientos preparando sorpresas para la novia que al final acabas proponiendo: ¿Podemos ser amigos? Cuando todo esto acabe, cuando os entregue vuestro reportaje y todo lo que conlleva, ¿Podemos seguir en contacto? Y así ha sido, se que tengo dos buenos amigos que me hacen reír siempre que hablo con cualquiera de los dos, porque cada vez que les mando un mensaje a uno me responde cualquiera de los dos así que... ¡Bueno! ¡A lo que íbamos!

Para esta ocasión nos vestimos bien temprano, boda de mañana que son las que, según cuentan, más aprovechas el día. Cada uno se vistió en casa de sus padres, una tradición de boda que nunca pasa de moda. Estuvimos muy tranquilos, nos gusta ir con tiempo suficiente para charlar antes de hacer ninguna fotografía, ver la zona, comprender la luz y porque no,dar algún consejo a la hora de vestirse. El vestido de Laura es de Vicky Martín Berrocal. 

Puntuales estuvimos en la puerta de la Iglesia, que aunque quien la conoce es complicada a la hora de aparcar no hay problema ya que pudimos ir en moto que es super fácil y los invitados en autobús. Me encanta esa opción ya que despreocupas a la gente y pueden estar más relajados sin pensar que tienen que conducir o cualquier cosa, ¡Además! siempre pasan anécdotas en todos los autobuses de boda, que siempre nos cuentan cada cosa... :) 

Una ceremonia muy emotiva ya que quien oficiaba la boda conocía a los novios, siempre se personaliza más y puede contar el oficiante alguna cosilla que siempre hace sonreír, llorar, de todo a los invitados y nuestros novios.

Para la celebración contamos con la sorpresa que al entrar en el pueblo, Fuentevaqueros, nos encontramos un coche de caballos que la familia había regalado a la pareja para hacer su gran entrada al banquete. ¡Nos encanta cuando pasan estas cosas! Por eso siempre estamos atentos y en ningún momento dejamos a la pareja sola, no se sabe con que nos pueden sorprender.

Una comida muy divertida , extensa y para nada se nos hizo larga, entre discurso y discurso de familiares y amigos se nos pasó volando, a nosotros y a los invitados hasta la hora de las copas. ¡Madre mía que hora! Hasta participé en el Flash mob que con tanto cariño organizaron para Laura después de su baile. 

Mi mano derecha en esta boda fue Guillermo LG2 a quien debo tantísimas alegrías esta temporada.

No cambiéis nunca, y que nosotros lo veamos. 

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