1. ¿Las fotos que os enamoran son de una boda completa?
Una portada espectacular ayuda a descubrir a un fotógrafo. Para saber si encaja con vosotros, pedid también una historia entera: preparativos, ceremonia, familia, cóctel, cena y fiesta. Ahí se ve cómo cuenta las partes tranquilas y cómo resuelve cuando la luz cambia o las cosas van deprisa. Mis fotos tienen movimiento, humor y momentos imperfectos que son precisamente los que vuelven a llevaros allí. Prefiero que sepáis desde el principio cómo miro una boda.
2. ¿Quién estará con vosotros y durante cuánto tiempo?
Conviene dejar por escrito quién fotografiará el día, a qué hora empieza y termina la cobertura y si habrá otra persona en el equipo. No todas las bodas necesitan el mismo número de fotógrafos: depende de los preparativos, las distancias y lo que vaya a pasar. Lo hablamos con vuestro plan delante y acordamos la cobertura que tenga sentido para vuestra boda.
3. ¿Cómo evitamos que falte una persona importante?
Yo no puedo adivinar que vuestra tía ha viajado desde lejos o que ese amigo es familia para vosotros. Antes de la boda me ayuda conocer a las personas imprescindibles y los grupos familiares que queréis conservar. Una lista breve y alguien cercano que sepa reunirlos nos permite hacerlo sin perseguir invitados durante todo el cóctel. Y después sigo mirando alrededor: los abrazos, las conversaciones y las reacciones también son fotos de familia.
4. ¿Nos tendremos que pasar la tarde posando?
No quiero sacaros de vuestra boda durante una hora para conseguir una foto «perfecta». Busco un hueco corto que encaje con la luz y con vuestro ritmo; os guío cuando hace falta y os dejo estar cuando lo que sucede entre vosotros ya lo dice todo. Si os incomoda la cámara, también lo hablamos. No hace falta saber posar para reconocerse en las fotos.
5. ¿Cuándo y cómo recibiremos las fotografías?
La ilusión por verlas es normal. También lo es querer una fecha concreta. En mis contratos el plazo de entrega del reportaje es de hasta 12 semanas. Antes de firmar, os explico qué entrega incluye vuestra propuesta y cómo accederéis a ella. Así no dependéis de un «ya os avisaré» ni descubrís después que el álbum o algún formato eran un servicio aparte.
6. ¿Qué incluye el presupuesto?
Comparar solo la cifra final puede confundir. Mirad las horas de cobertura, quién forma parte del equipo, la entrega y los servicios opcionales, como preboda, postboda o álbum. Os preparo una propuesta para vuestra boda y dejo esas condiciones claras por escrito. Mis presupuestos incluyen IVA: lo que hablemos será el importe real que vais a pagar.
7. ¿Qué pasa si cambia el plan?
Las bodas son vida: se retrasa la ceremonia, aparece un discurso sorpresa o decidís disfrutar más tiempo del cóctel. Me gusta conocer el horario y los momentos que más os importan para poder moverme con vosotros sin convertir el día en una lista de poses. Las condiciones de cualquier cambio importante se hablan antes y quedan reflejadas en el contrato. Prefiero una conversación clara ahora que una sorpresa después.
Lo que quiero que os llevéis
Quiero que, al mirar las fotos, recordéis cómo fue estar allí: la risa de alguien querido, la manera en que os mirasteis, el baile que se salió del guion. Y quiero que durante la boda estéis en vuestra boda. Mi trabajo es ayudaros con la luz, los tiempos y las decisiones fotográficas para que podáis dedicaros a vivirla.
Si os apetece contarme vuestra idea, escribidme. Decidme cuándo y dónde os casáis y qué queréis recordar de ese día. Hablamos con calma y os preparo una propuesta clara.