Amigos mantean al novio delante de la Alhambra durante una boda en El Camborio, Granada.

Casarse con vistas a la Alhambra

El Camborio o Carmen de los Chapiteles. Los dos tienen vistas. La boda que viviréis en cada uno es otra historia.

La Alhambra ya está ahí. No hace falta que os paséis la boda mirando si sale en todas las fotos para demostrarlo. Lo que sí conviene pensar es cómo queréis vivir el día: dónde os preparáis, por dónde llegarán los invitados, cuántas escaleras habrá que subir y en qué momento podemos escaparnos cinco minutos para una foto con esa luz que hace que digáis: «vale, ahora sí».

Soy Fran Ortiz, fotógrafo de bodas en Granada. He fotografiado bodas en El Camborio y en Carmen de los Chapiteles, y os cuento lo que he visto desde dentro. Con la cámara y con las piernas, que en estos sitios también trabajan.

¿Chapiteles o El Camborio? Lo que cambia de verdad

  • Chapiteles: podéis estudiar la opción de prepararos en el propio Carmen. Preguntad qué espacios hay y desde qué hora. Menos coche y menos «corre, corre».
  • El Camborio: en las bodas que he fotografiado allí lo habitual ha sido llegar vestidos. La ceremonia y las terrazas os ponen la Alhambra delante; calculad bien traslados y accesos.
  • En ambos: hay escaleras, se pueden hacer fotos con vistas durante el día y merece la pena reservar un rato para la última luz.

Carmen de los Chapiteles: prepararse allí cambia el ritmo del día

En una boda que fotografié en Chapiteles, una persona se vistió en el propio Carmen y la otra llegó desde un hotel. Funcionó porque estaba pensado así. Si queréis prepararos allí, preguntad qué espacios os pueden ofrecer y desde qué hora. Vestirse donde vais a celebrar la boda puede quitaros un traslado de encima, dejaros más margen y evitar ese «vamos tarde» cuando aún no ha empezado la ceremonia.

Vista desde arriba de una boda en Carmen de los Chapiteles, con el Albaicín de Granada al fondo.

Hay jardines, distintos espacios y recorridos entre ellos. También escaleras. Si alguien necesita un acceso más cómodo, habladlo con el Carmen y pensad en el trayecto real, no solo en el plano bonito.

Una vez subí a las habitaciones para fotografiar desde arriba la salida de los novios. Íbamos dos fotógrafos: uno se quedó asegurando la foto de abajo y yo subí todos aquellos escalones para buscar la otra perspectiva. Así se hacen algunas imágenes. Y así se justifica llevar zapatos cómodos.

Si queréis ver cómo fue un día de boda allí, os enseño la boda de Inmita y Toledo en Carmen de los Chapiteles. Él se preparó en el Carmen y ella llegó desde un hotel.

El Camborio: la Alhambra delante. La fiesta, también.

En El Camborio, la vista de la Alhambra acompaña la ceremonia y buena parte de lo que sucede en las terrazas. En una boda de Candi y Luis, fotografié la ceremonia con los invitados delante y la Alhambra al fondo. Ahí se entiende el sitio mejor que en cualquier descripción.

La novia levanta el ramo junto al novio y los invitados, con la Alhambra al fondo durante una ceremonia en El Camborio.

Vestirse allí es menos habitual. Si vais a llegar ya preparados desde otro lugar, calculad los traslados y cómo entra todo el mundo. Hay desniveles y escaleras; preguntad por los accesos que utilizaréis vosotros y vuestros invitados. La organización importa bastante cuando alguien lleva traje, vestido o unos zapatos con los que subir escalones debería contar como deporte.

Cintia y Peter celebran entre confeti con sus invitados en El Camborio.

En otra boda en El Camborio mantearon al novio con la Alhambra detrás. Hubo quien me dijo que en esa foto espectacular tendría que haber salido la novia. Mira, es que los novios también van a las bodas. Yo prefiero estar atento a lo que está pasando de verdad. Si se repite la escena, fenomenal; si no, ya tengo la foto.

El hueco de la foto con vistas a la Alhambra

Podemos hacer fotos con vistas a la Alhambra a cualquier hora. Para esas que os imagináis con la última luz del día, busco un hueco cuando empieza a caer el sol. En Chapiteles y en El Camborio. No hace falta desaparecer media hora del cóctel ni llevar la boda pendiente de una cuenta atrás. Se mira el horario, se encuentra un momento y volvéis con vuestra gente.

Sara y Paco posan al atardecer junto a la Alhambra, con el velo y la cola del vestido extendidos sobre el camino.

Eso sí: la puesta de sol no arregla un horario imposible. Si para vosotros esa foto es importante, decídmelo al preparar el día y le hacemos sitio.

¿Os casáis en Chapiteles o en El Camborio?

Contadme dónde, cuándo y qué tenéis en mente. Si queréis saber si tengo vuestra fecha y cuánto cuesta que esté allí, escribidme. Os responderé yo.

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