Boda civil en el Monasterio de Valbuena: Andrea y Jesús
Hay una cosa que hacemos siempre que llegamos a una boda.Actuamos como si fuéramos marcianos que acaban de aterrizar en la Tierra y no tuvieran ni puta idea de cómo funciona una boda humana.
Suena absurdo. Lo sé.Pero es la mejor manera que tenemos de entender lo que está pasando.Miramos todo.
El lugar, la gente, cómo entra la luz, las habitaciones donde os estáis preparando, los zapatos tirados por ahí, las flores, la decoración que lleváis meses preparando, una copa a medio terminar, los amigos que ya están liándola antes de tiempo...Porque una boda no empieza cuando llega la novia a la ceremonia.
Empieza mucho antes. Y nosotros tenemos una norma bastante sencilla:todo lo que tiene valor, tiene foto.
Así llegamos desde Granada a Valladolid para fotografiar la boda civil de Andrea y Jesús en el Castilla Termal Monasterio de Valbuena, rodeados de viñedos y con unas 200 personas dispuestas a demostrar que aquello iba a tener poco de boda tranquila.Pero antes tengo que contaros por qué acabamos nosotros allí.

Cómo acabamos fotografiando una boda en Valladolid




Una carta antes de la ceremonia: pequeño detalle, buena hostia emocional


Una boda civil puede ser exactamente como vosotros queráis













Queremos fotos bonitas, pero no queremos perdernos el cóctel




Una cena de noche en el claustro del Monasterio de Valbuena


Y a medianoche Andrea cumplió años

La fiesta: cuando ya nadie se acuerda del fotógrafo





Y al final, de eso va todo esto
